domingo, 7 de agosto de 2011

PRIMER POEMA A LA DIOSA


Primer poema a la diosa encarnada en la tierra de los tiempos medios,
del conocimiento y la ausencia de forma,
donde la oscuridad le favorece al brillo de su luna menguante roja y sangrienta,
rosas verdes... benevolente conmigo cuando estoy perdido sumergido hasta los talones de lodo.
Olvidé nadar. Olvidé caminar.
¿A dónde aterrizo?
Al borde abismos al mar abierto. Tú, medusa de boca a boca respira la marea.
Movimiento para los canales inmediatos del olvido,
guardiana de pegajosas telarañas que sostienen el aceite de olivo.
Protégeme, que no me aleje de tu voz la asfixia.
Devora mi cuerpo. Hazme de tu pertenencia. Con gloria de nuevo en la tierra media,
donde nada es real, sólo tu ombligo enterrado en las piedras.
Libérame del sufrimiento.
Hazme en ti una deidad.

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