jueves, 22 de abril de 2010

Propaganda de Guerra



La comunicación persuasiva es inherente a la propia evolución del ser humano. Desde siempre estuvo presente en las sociedades, en diversas formas, con la intención de transmitir ideologías u opiniones con objetivos claros y determinados. La aparición de religiones y sociedades organizadas favoreció la proliferación de las primeras formas de propaganda.

La propaganda de guerra es un tipo de comunicación persuasiva altamente especializada, que penetra en todo tipo de medios. Los propagandistas bélicos siempre usaron los últimos avances tecnológicos en comunicación para optimizar su capacidad persuasiva. Así, el principal vehículo propagandístico durante la Primera Guerra Mundial fue la prensa escrita; durante la Segunda Guerra Mundial, la radio y el cine; tras 1945, la televisión; y en la actualidad los medios digitales.

La propaganda la entiendo como un método de engrandecimiento de las fuerzas y dominación de información “no verdadera”, que de alguna forma se concentra en la psique colectiva, a través de una comunicación persuasiva cuyo fin es que no se conozca “la verdad”.

En ocasiones, los propagandistas no necesitan recurrir a la mentira, sino que utilizan un lenguaje cuidado, rico en eufemismos. Se recurre a esta técnica porque los líderes de una organización son conscientes de que una comunicación dominada por tan sólo una parte facilita el descrédito del adversario. La propaganda de guerra lleva a la población de un país a sentir que el enemigo sólo comete injusticias y esto puede conseguirse con pura ficción. La propaganda tiene una gran responsabilidad en los conflictos, pues no es sólo la supremacía militar la que gana una guerra. Cuando la propaganda es transmitida eficazmente, puede volverse más peligrosa que el propio armamento bélico. Ramonet vincula estas dos estrategias: “el dominio de corazones y mentes es la continuación de la propia guerra”.

Me interesa esto porque me parece que estamos en una era de guerra propagandística que no se compara con ninguna anterior, siendo continua y severa en sus asedios en donde los más afectados resultan ser países colonizados.

Considero importante reconocer el funcionamiento del método en uso, ya que de esa manera se puede tener acceso a condiciones que aparenten una continuidad de esa maquinaria militante pero en modo ficticio, es decir, adecuando los elementos para que si que suceda algo discontinuo, propiciando la reflexión de cómo esos bombardeos afectan el comportamiento siendo híbridos de los medios tecnológicos, representando éstos, las principales vías de ataque.

En mi experiencia personal me ha tocado experienciar las condiciones emocionales de diferentes magnitudes en las personas que se encuentran en espacios de reflexión mediática, y en muchos casos se muestran acompañados de sentimientos de incomodidad y hasta molestia.

Supongo que lo que más me interesa de esto es la idea imaginaria de que se pueda desarrollar tecnológica y corporalmente un campo telepático. Me hace pensar en la integración de múltiples métodos tecnológicos.

Siendo descolonizado, una parte de mi misión para con mis coetáneos resulta ser “estatizar la naturaleza de los contenidos a favor de la reflexión de los medios”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario